Precisan los alcances del despido por abandono de trabajo

Los alcances del despido por abandono de trabajo, estableciendo algunos recaudos de procedencia.

La CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO, en autos “Nemenman, Ariel c. Fundación Doctor Jaime Roca para el Progreso y Desarrollo del Diagnóstico s/ despido” (Sala VII, Sentencia del 21/12/2018) tuvo oportunidad de expedirse sobre los alcances del despido por abandono de trabajo, estableciendo algunos recaudos de procedencia.

 

En el caso se rechazó el abandono de trabajo invocado por la empleadora por falta de contemporaneidad (se dejó transcurrir más de veinte días entre la ausencia y el despido) como asimismo por haberse acreditado que algunas ausencias - invocadas como causal de despido - habían sido ya objeto de sanción disciplinaria.

 

Afirmó la sentencia: “El incumplimiento invocado como justa causa de denuncia del contrato de trabajo debe ser de tal gravedad que imposibilite la continuación de la relación, o más precisamente, habilite al contratante a denunciarla, por haber lesionado irreparablemente las bases del negocio o haber tornado inequitativo exigirle que continúe observándolo (artículo 242 de la LCT)”

 

Destacando en  relación a la contemporaneidad del despido: “En primer lugar, por cuanto entre el incumplimiento y la denuncia debe existir una razonable contemporaneidad. Quien consiente el paso del tiempo sin reaccionar adecuadamente, demuestra, con su comportamiento —que, por ser concluyente, adquiere eficacia de declaración— que el o los incumplimientos alegados no obstaban a la subsistencia del contrato (degradación de la justa causa de denuncia). En el caso, la empleadora notificó el despido el 26/01/2012, es decir, más de 25 días después de los incumplimientos imputados a la trabajadora”

 

Consideraron además que no es suficiente a los fines del despido con causa acumular faltas que por sí solas ameritaban sanciones de tipo menor: “… Es decir, no significa necesariamente que el despido fuera la única reacción posible frente a esas circunstancias…”,  agregando: “Al empleador, quien en virtud de los poderes jerárquicos que emergen de las facultades de dirección y organización (artículos 64 y 65 de la LCT), como contrapartida de los deberes de diligencia y obediencia del trabajador (artículos 84 a 86 de la LCT), el ordenamiento jurídico le otorga la potestad de corregir los incumplimientos contractuales y faltas que cometa el trabajador a través de sanciones previstas en la ley (artículo 67 de la LCT). El mismo contaba con la posibilidad de intimar de manera inmediata al trabajador para que cesara en una conducta que podía afectar al funcionamiento de toda la empresa, pero omitió tal decisión”

 

Por último, la sentencia consideró al despido con causa como desproporcionado en torno al incumplimiento del trabajador:  “ Y ello por cuanto aun admitiendo que el actor se hubiera retirado antes de la finalización de su turno de su puesto de trabajo, lo cierto es que vista su dilatada antigüedad y la falta de sanciones documentadas ameritaba, al menos, una sanción disciplinaria correctiva, pero no la dispuesta, a mi juicio, inusitadamente (arts.  377 y 386 Cód. Proc. Civ. y Com. de la Nación arts.  10, 63 y 68 LCT)”

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