Nueva tendencia jurisprudencial en cuanto al concepto de cargas de familia

En la causa “Bojko, Julián Maximiliano c. Intense Life S.A. s/ Despido” la sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ratificó la reciente postura amplia que gana terrenos en el fuero laboral sobre la interpretación y alcance que debe darse al concepto de cargas de familia que regula el art. 208 de la Ley de Contrato de Trabajo.

La interpretación de este concepto resulta de fundamental importancia práctica ya que en base al mismo, y a la antigüedad del trabajador en el empleo, se establece el período de licencia paga en caso de enfermedad inculpable (de tres, seis o doce meses según que la antigüedad sea mayor o menor a cinco años y en base a si el empleado tiene o no cargas de familia).

 

En lo que interesa, el fallo en comentario dispone: “… Y desde esa óptica podemos analizar el Código Civil y Comercial, norma contemporánea que entró en vigencia el 1 de agosto de 2015. Es allí donde se dan las bases del ordenamiento en materia civil y por ende del régimen jurídico matrimonial cuyos pilares fueron revisados y reformulados, brindando este plexo legal un marco para la interpretación de los derechos y deberes conyugales.

 

El Libro que regula las relaciones familiares en el Código Civil y Comercial se ocupa, en primer lugar, del matrimonio (Título I). Allí se prevé un sistema jurídico dirigido a establecer la protección de la igualdad real de los cónyuges con replanteos de la distribución de roles y de las responsabilidades entre sus integrantes

 

Establece dentro del derecho y deberes de los cónyuges en su artículo 431 el de asistencia y prevé que “Los esposos se comprometen a desarrollar un proyecto de vida en común basado en la cooperación, la convivencia y el deber moral de fidelidad. Deben prestarse asistencia mutua”.

 

Es claro que se postula que el matrimonio implica un proyecto de vida compartido e implica el compromiso de repartir esfuerzos y que las decisiones que se tomen respeten los intereses de ambos, todo bajo la perspectiva de la responsabilidad familiar.

Sienta las bases de la institución en el concepto de “cooperación”, por lo que impone un deber de colaborar con el otro para la consecución de un mismo fin, solidarizar los esfuerzos y sacrificios en miras del ejercicio de la responsabilidad familiar. Tiene desarrollo jurídico expreso, en relación a la obligación de contribuir a los gastos del hogar, prevista en el régimen patrimonial primario (art. 455 CCyC).

 

Por su parte el artículo 432 consagra una de las fuentes legales de la obligación alimentaria, y establece que "Los cónyuges se deben alimentos entre sí durante la vida en común y la separación de hecho". Es decir la obligación alimentaria es recíproca y concuerda con el principio de igualdad consagrado en el artículo 402.

 

Entonces el trabajador asalariado contribuye con su salario al seno familiar y es justamente esa obligación la que tutela la legislación laboral cuando protege su salario ante la contingencia de la enfermedad…”.

 

De tal forma que, sobre la base de lo previsto en el Código Civil y Comercial de la Nación y el deber de cooperación que se deben los cónyuges, el mero hecho de estar casado ya implica tener una carga de familia, y ello aún cuando el cónyuge trabaje e incluso si el salario del otro fuera mayor a quien goza de la licencia. Se abandona entonces el anterior criterio imperante en el fuero en cuanto a que se consideraba carga de familia cuando quien trabajaba tenía a cargo a un miembro de la familia que no lo hacía, o el criterio de que había  carga de familia cuando el trabajador percibía alguna asignación familiar.

Destacamos que si bien este fallo es de la sala VII, en similar criterio se han expresado también recientemente las salas I, IV y X.

© 2020 Sitio creado por Barzza