Condena solidaria a franquiciante por art. 30 de la LCT

La trabajadora demanda a Castagnola por cuanto dicho empleador no registró la relación laboral habida.

En autos: “Verdi Carla Belen c/ Castagnola Pablo Daniel S/ Despido”, los Jueces de la Sala VIII de la CNAT confirmaron lo dispuesto por el Magistrado de Grado en el sentido que responsabilizaron solidariamente al franquiciante de una cadena de cremas heladas por las obligaciones laborales incumplidas por la persona que asumiera la titularidad de una de sus bocas de expendio, ello en virtud de lo previsto en el art. 30 de la LCT.

Así, compartiendo los fundamentos expuestos por la Sala II de la Excma. C.N.A.T. en causa de análogas características (S.D. 101.918 de fecha 28/06/13), se resolvió que “… Gelatieri S.A. se ha beneficiado indirectamente de las actividades llevadas a cabo por el codemandado Castagnola en su calidad de titular de uno de los locales de la cadena “Cremolatti”, cuya política comercial ha sido diseñada por aquella para la colocación en el mercado del producto fabricado bajo esa marca y, no se ha alegado ni mucho menos acreditado, que el demandado Castagnola hubiera accedido al uso de la marca registrada a su nombre por una vía diversa que autorice a eximir a aquella de toda responsabilidad por la actividad allí desarrollada. Por todo lo expuesto, se considera aplicable al caso la situación prevista en el art. 30 del R.C.T. en cuanto cabe tener por acreditada la contratación de servicios que hacen a la actividad normal y específica propia de Gelatieri S.A….”

En el caso, la trabajadora demanda a Castagnola por cuanto dicho empleador no registró la relación laboral habida. También demanda a la empresa Gelatieri S.A., fabricante, firma titular de la marca Cremolatti y de la franquicia explotada por Castagnola, en los términos del art. 30 de la LCT.; la cual en su defensa, reconoció haber mantenido un vínculo comercial con el demandado Castagnola.

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