Consecuencias contractuales fundadas en la Emergencia Sanitaria

ARTÍCULO 1730. Caso fortuito. Fuerza mayor Se considera caso fortuito o fuerza mayor al hecho que no ha podido ser previsto o que, habiendo sido previsto, no ha podido ser evitado. El caso fortuito o fuerza mayor exime de responsabilidad, excepto disposición en contrario. Este Código emplea los términos “caso fortuito” y “fuerza mayor” como sinónimos.

Como es de Público y Notorio, nos encontramos frente a una situación que excede las previsiones que pudieron haberse tenido en cuenta, de una manera razonable, al momento de celebrar contratos de toda índole.

Las medidas tomadas por Caba, Pcia de Buenos Aires y Nación, son las que están en conocimiento de la Población, en general Suspensión de eventos masivos, cierre de espacios con posibilidad de casos de contagio, Emergencia sanitaria en Pcia. De Bs As., obligación de cuarentena, etc.  y existen otras en carpeta, que afectarán aún más fuerte la actividad comercial, cierre de establecimientos, restaurantes, cines, etc.

No es posible pensar que alguien pueda haber previsto la aparición de una Pandemia dentro de las causales de exclusión de responsabilidad de un contrato, ni previsto cláusulas para actuar si ello sucede, algunos contratos, como los de seguro, prevén situaciones similares, pero me animo a pensar que no con el alcance de una pandemia.

 

Esto genera y va a generar un sin número de situaciones que van a tener que ser previstas por los contratantes, y que, aún nadie lo esta pensando ahora, en los contratos que se firmen a partir de este momento, dejando aclarado que nos referimos a todo tipo de contratos, incluso los que se encuentran dentro del día a día.

 

La primera pregunta que deberíamos hacernos es si el coronavirus  es un caso de Fuerza Mayor, si entendemos por este como  un hecho que, por resultar imprevisible o inevitable, fractura totalmente la cadena causal y se constituye en la verdadera causa adecuada de los daños sufridos por la víctima poco nos importará cual sea su origen, si es el que nos convoca en este caso, o un terremoto, por lo que entendemos en primer medida que a los casos anteriores a la declaración de la emergencia en el país, este precepto es de aplicación.

 

Deberemos analizar también los casos donde el hecho pudo haber sido previsto, ahí nos referimos a contratos celebrados con posterioridad a la aparición de la pandemia y dentro de estos, deberemos analizar el momento en que ella es conocida, hoy la globalización y la velocidad de la información, hace que el “hecho” imprevisto llegue al conocimiento del contratante antes de que las autoridades decreten medidas concretas, como ejemplo podemos usar la compra de una entrada para un espectáculo, ahora suspendido, pero hecha con posterioridad a la aparición del coronavirus, podrá quien así lo hizo invocar un hecho imprevisto? Deberá analizarse cada caso en concreto, analizando las posibilidades concretas de vencer el escollo y de que nadie puede enriquecerse de él tampoco, para el que lo hizo con antelación, no hay duda que estará abarcado por el hecho imprevisto y la fuerza mayor, el que lo hizo después deberá ser analizado.

 

No hay duda que los casos deberán analizarse caso por caso, no existiendo otra forma, que la resolución del conflicto ente partes, con o sin intervención de las autoridades dispuestas para su solución sean los Juzgados, Árbitros y/0 mediadores y bajo un criterio de equidad.

 

Creemos que al ser una situación que abarca a toda la población y no a una sola parte de ella, y que, actores y demandados, lo serán aleatoriamente en un coso lo uno y en otros lo contrario, deberá apelarse por ende a un criterio de ecuanimidad al momento de resolver los casos y/o negociar la adecuación de los contratos a la realidad imperante, pactando y previendo nuevos hechos, asunción de responsabilidades, entre otros elementos disponibles.

 

Para seguir con el mismo ejemplo, se ha suspendido un mega concierto a realizarse en el Hipódromo de San Isidro, tres días, 100.000 personas por día, acá confluyen diversas situaciones que usaremos a modo de ejemplo y para ser aplicadas a los casos que nos afecten en forma directa.

 

Acá tenemos un actor, que es la productora el evento, damnificados directos que son quienes compraron su entrada, indirectos los sponsors del evento, afectados indirectos, los músicos que iban a llevar adelante sus shows, y otros sin número de personas que de una forma y otra participan del mismo, como quien realiza los controles de acceso

 

Los productores han informado que analizan la postergación del show para la segunda mitad del año, adelantamos que creemos es la medida correcta frente a esta situación, porque se busca a pesar del hecho de fuerza mayor, mantener el objeto del contrato, que es el show, la dilación en el tiempo, no afecta el fin tenido en cuenta por quien contrato, es decir asistir al mismo y ambos asumen y absorben de manera pareja, el hecho imprevisto que los ha afectado.

 

Luego habrá quienes no puedan asistir en la segunda mitad del año, en ese caso, deberá resolverse por la devolución del dinero y será su forma la discusión, con o sin una quita, al día, con dilación, en cuotas, ya ahí deberá buscarse la forma que de manera compartida se asuma el hecho.

 

Los Músicos, podrían argumentar que ellos deben cobrar igual, por estar a disposición y ofrecer dar el show en “streaming”, entendemos que no, son partes del hecho y los afecta por igual que a los demás, creemos que deberían compartir el esfuerzo y la reprogramación parece la forma mas justa, y para las que no puedan hacerlo, un acuerdo de “ESFUERZO COMPARTIDO” parece más justo que, o bien uno pretender no pagar o el otro cobrar sin dar el show.

 

Quedarán los demás participes del evento, los que no dudamos, aun en resoluciones judiciales, se balancearán perdidas y riesgos.

 

Párrafo aparte merece la responsabilidad del Estado, quien entendemos procurará no responder por los daños que genera su medida, a todas luces tomada para defender a la población, pero creemos que es obligación del Estado brindar paliativos, como son exenciones impositivas temporales (aportes patronales, impuestos, etc.), dilaciones en los pagos, etc., los que de no preverse, como si lo están haciendo la mayoría de los países, podrá ser reclamado vía judicial

Creemos importante la negociación de cada caso en forma concreta, en los contratos, y en los de adhesión, como por ejemplo los contratos de seguro, analizar los riesgos cubiertos y una vez hecho ello, proceder a analizar en forma concreta con los aseguradores el alcance de las pólizas

 

Algunas recomendaciones generales a tener en cuenta:

  • Analizar ahora los contratos en curso de ejecución para prever las consecuencias posibles.

  • Intentar solucionar cualquier cambio sobre la relación contractual, con fundamento en la buena fe y el “esfuerzo compartido”.

  • Dar la mayor previsión posible a la parte contratante, sobre las posibles consecuencias que la emergencia sanitaria pueda generar, y en lo posible, prever contractualmente de antemano las soluciones.

  • Prever en las nuevas contrataciones, las eventuales consecuencias del caso fortuito.

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