La solidaridad del art 30, comentario al fallo Recurso de hecho Editorial c Sarnaglia

Algunas prácticas básicas que resultan saludables a la hora de minimizar los riesgos relacionados con el mundo de las relaciones laborales

Por el Dr.  Alejandro Martín Losito - Asociado ASB Abogados

La Corte Suprema de Justicia de la Nación (en adelante “CSJN”) con fecha 29 de agosto de 2019, en autos “Recurso de hecho deducido por la codemandada Editorial Río Negro S.A. en la causa Payalap, Marcelo Adrián c/ Sernaglia, Raúl y otro s/ reclamo" revocó un fallo del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Río Negro (STJ) que había condenado, con sustento en el artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), a Editorial Río Negro S.A. (“La Editorial”) al pago de diversos créditos laborales del empleado de uno de sus distribuidores.-

En su momento el STJ consideró que La Editorial debía responder pues "el diario de papel, como producto listo para el consumo de información periodística, no se perfecciona sino con su armado concreto", labor que era llevada a cabo por el distribuidor, quien debía intercalar las diversas secciones o suplementos en el cuerpo principal. A partir de ese hecho concluyó en que "la delegación de la última parte de la unidad de ejecución productiva del diario se ha verificado con suficiencia probatoria y amerita con sólido fundamento jurídico la solidaridad decidida en el grado" pues “el distribuidor no recibía "un producto terminado" sino que participaba del proceso productivo correspondiente al editor”.-

En cambo la CSJN consideró que ese argumento constituía “una extensión desmesurada del ámbito de aplicación del artículo 30 de la LCT de un modo que su texto no consiente, desnaturalizando su contenido al asignarle un significado que excede inaceptablemente sus fines y que por ello debe ser descartada” y por tal motivo hizo lugar a la queja y mandó a dictar un nuevo fallo con arreglo al presente fallo.-

En este fallo, la CSJN no definió el ámbito de aplicación del art. 30 de la LCT ni tampoco expuso respecto a sus fines. Sin embargo, da algunas pistas que gravitan estos interrogantes:

  1. La solidaridad sólo recae en la medida que la delegación efectuada recaiga en una parte de la “unidad de ejecución productiva”.-

  2. Al referirse a una “unidad de ejecución productiva” se está refiriendo, entendemos, a la actividad normal y específica. Es decir, todo aquello que compone esa unidad, sea sustancial o accidental, es propia de la actividad y por lo tanto su delegación en un tercero genera responsabilidad solidaria. En cambio, todo aquello que sea ajeno a esa unidad, sea sustancial o accidental, se encuentra por fuera de la solidaridad.-

Por ejemplo, conforme este fallo, la producción, edición e impresión de diarios o revistas que realiza una empresa editorial es una actividad distinta - ajena a la unidad de ejecución productiva - a la distribución de ese mismo material que realiza otra empresa. En definitiva la empresa editorial está entregando un “trabajo terminado” para su faceta productiva, dando inicio a otra distinta que es propia de la actividad de la distribución. Por ello la norma del art. 30 de la LCT no es aplicable entre ellas.-

Creemos de ese modo que este fallo reafirma una doctrina restrictiva de la aplicación de este instituto que en otros precedentes la CSJN ha sostenido[1] y que en el marco de la realidad actual de los procesos de producción, cada vez más especializados y atomizados, es una interpretación correcta. Sin embargo, no podemos obviar que el art. 30 de la LCT es en definitiva una norma cuyos términos queda sujeta a la interpretación del juez de cada caso concreto, de modo tal que habrá tantas condenas como eximiciones de responsabilidad como casos y jueces haya.-

La sugerencia entonces es trabajar en la prevención: que en los casos de delegación o subcontratación o contratación, sea analizado de previo, en lo que se refiere con la contingencia laboral, por un experto en la materia, de modo tal de aplicar los protocolos, resguardos e instrumentos necesarios para reducir los riesgos de una potencial condena por solidaridad.-

 

[1] “Rodriguez Juan c/ Compañía Embotelladora y otro”; “Luna Antonio C/ Agencia Marítima Rigel S.A. y otro”; “Gauna Tolentino y otros c/ Agencia Marítima Rigel S.A. y otros”; "Sandoval, Daniel O. y otro c. Compañía Embotelladora S.A. y otros", entre otros.-

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