COVID-19 y la política de confidencialidad de su empresa

¿Cómo cuidar la privacidad y los datos personales de nuestros empleados?

El coronavirus conllevó a una crisis inmediata que hasta quien lo hubiese previsto, no hubiese podido prever la magnitud que conllevaría la misma. Por esto, en mayor o menor medida las empresas se encuentran en adaptación y transición para comprender la actual modalidad de trabajo.

Por esto, entendemos que los empleadores se deben realizar las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es nuestro nivel de seguridad informática?

  • Este nivel ¿es el adecuado para garantizar la integridad de la información sensible?

  • Fuera de la oficina, ¿estos niveles se conservan?

  • Ahora adentrándonos un poco en el derecho a la privacidad, ¿la empresa tiene capacidad suficiente  para preguntarle a sus empleados donde estuvieron los últimos 14 días?

  • Y en este sentido, ¿debemos resguardar los datos personales de aquel empleado que la COVID-19 positivo?

 

Ahora bien, para poder definir estas preguntas, como empleadores, debemos garantizar que el trabajo se realice con medidas de seguridad adecuadas tanto en la oficina como actualmente, de forma remota. Asimismo, se debe tener en cuenta la política de privacidad no solamente en el uso de las herramientas informáticas, sino que también sobre la privacidad que tiene el empleado a la hora de realizar las tareas.

 

Luego, de este análisis vamos a hacer lugar a la información que tenemos hoy: El Comité Ejecutivo Global expidió una serie de recomendaciones en relación al uso de datos personales y el avance del COVID-19 pero no podemos dejar de resaltar lo expuesto por dicho Organismo: lo más importante hoy es evitar la propagación del virus y que los datos concernientes a este tema hacen al interés público. Esto nos da una pauta de la visión global existente.

  

Ahora enfocándonos en nuestra legislación nacional, la Agencia de Acceso a la Información publicó recomendaciones para el tratamiento del COVID-19, de acuerdo a lo establecido en la Ley de Protección de Datos Personales 25.326, a saber:

  • Los datos de salud son una categoría sensible y en por lo tanto, merecen un tratamiento más riguroso

  • La divulgación del nombre del paciente que padezca esta enfermedad, requiere del consentimiento previo de éste.

  • Los establecimientos de salud deben mantener el secreto profesional y esta relación subsiste hasta después de finalizada la relación con el paciente.

 

Estas recomendaciones no se encuentran dirigidas al caso de los empleadores, entendemos que en estas circunstancias podrían encontrarse exentos de necesitar el consentimiento de aquel empleado que ha dado positivo si lo que hoy está en miras es la protección a toda la sociedad y la prevención de contagio y de esta forma prevenir un daño mayor que puede conllevar la pandemia.

En conclusión, como empleadores debemos tomar medidas lógicas y que protejan a todos y tampoco menoscaben, dentro de lo posible, la privacidad del empleado. Por esto, lo más acertado es revisar la política de privacidad de las empresas en relación a la seguridad informática y privacidad de los empleados.

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