Consideraciones sobre el viajante de comercio

Un reciente fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (Sala I - Iglesias, Néstor Rodolfo c. Nestlé Argentina SA s/ despido – Sentencia del 04/08/2020) nos permite recordar algunos conceptos y sugerencias en torno a esta especial actividad.

 

El encuadramiento de ciertos trabajadores en el Estatuto de Viajantes de Comercio (L. 14.546) es de orden público, y corresponde cuando el trabajador mantenga como actividad habitual y principal, concertar negocios relativos al comercio o la industria del empleador, con clientes a quienes ellos visitan fuera del establecimiento o sede de la empresa.

 

Se ha calificado al “viajante” como un empleado desplazado de la sede de la empresa, cuya función principal consiste en concertar negocios por cuenta de su empleador.

 

El Art 1 de la L. 14.526 lo define: “Quedan comprendidos en la presente ley los viajantes, exclusivos o no, que haciendo de ésa su actividad habitual y en representación de uno o más comerciantes y/o industriales, concierten negocios relativos al comercio o industria de su o sus representados, mediante una remuneración. El viajante, salvo convenio escrito en contrario con su o sus empleadores, está autorizado a concertar negocios por cuenta de varios comerciantes y/o industriales, siempre que los mismos no comprendan mercaderías de idéntica calidad y características”

 

La sentencia ratifica que “Corresponde tener por acreditada la calidad de viajante de comercio del accionante, en atención a la propia mecánica de la prestación. En efecto, el actor (en un claro rol de intermediación) centraba sus tareas en promocionar el producto de la demandada y luego, en caso de concretar la incorporación del cliente, volvía a ofrecerle más productos con el objetivo de fidelizarlo, lo cual se compadece con las características propias que contempla la ley 14.546 en tanto exige la concertación de negocios en forma repetida. En tal sentido, el viajante no se limita a vender sino a mantener una clientela en base a actos repetidos y frecuentes de venta, actividades que se encuentran presentes en la prestación del actor”


Resultando un estatuto legal específico, sugerimos que los empleadores revisen con detenimiento la aplicación, destacando como principales puntos de análisis:

 

 

  • Sistema de remuneración:

 

Debe establecerse esencialmente en base a comisión (porcentaje sobre ventas), aunque no resulta obstáculo a establecer otros sistemas de retribución, que deberán pactarse de forma expresa, y establecerse siempre referencialmente conforme a una comisión determinada.

 

Las Comisiones se devengan por “operación concertada”, es decir sobre toda nota de venta o pedido aceptado por sin deducciones por bonificaciones, notas de crédito o descuentos de alguna otra índole que no hubieran sido previstos en la nota de venta por el propio viajante, y sin poder condicionarse a la cobranza, mora, inejecución por el empleador, etc.

 

Al respecto afirma la ley: “se considerará aceptada toda nota de venta que no fuere expresamente rechazada, por acto escrito, dentro de los quince días de haber sido recibida, cuando el viajante opera en la misma zona, radio o localidad donde tenga su domicilio el empleador, o de treinta días en los demás casos”

 

  • Comisiones Indirectas:

 

El viajante requiere de una zona (geográfica o clientela), y tendrá derecho a percibir comisiones por operaciones indirectas, es decir aquellas que hubiere generado de forma directa – sin la participación del viajante - la empresa en su zona o cartera de clientes.

 

Afirma el Art. 6: “Si la operación no fuese concertada por intermedio del viajante, éste tendrá derecho a la comisión siempre que se trate de una operación con un cliente de la zona atribuida al viajante y durante el tiempo de su desempeño, o con un cliente de la nómina a su cargo, y en ambos casos, haya o no concertado operaciones anteriores con ese cliente por intermedio del mismo viajante. La tasa o por ciento de la comisión indirecta será igual a la directa”

 

  • Cobranzas:

 

Deberá retribuirse la tarea de cobranza que el viajante realice, estableciéndose una comisión a tal fin, que en su caso (Conf. CCT 208/75) se establece como mínimo en 1/3 de la comisión por venta.

 

  • Libro especial:

 

Los empleadores deberán llevar un libro especial registrado y rubricado, en el cual se harán las siguientes anotaciones:

a) Nombre, apellido y fecha de ingreso del viajante;

b) Sueldo, viático y porciento en concepto de comisión y toda otra remuneración;

c) Determinación precisa e individualizada de la zona o lugar asignado para el ejercicio de sus operaciones;

d) Inscripción por orden de fecha y sucesivamente de las notas de venta entregadas o remitidas, estableciendo el monto de la comisión devengada y de las notas y comisiones que correspondan a operaciones indirectas.

e) Naturaleza de la mercadería a vender.

 

De no llevarse el libro, se presumirá que las operaciones declaradas por el trabajador resultan ciertas.

 

  • Indemnización por clientela:  

 

Una vez transcurrido un año de vigencia del contrato de trabajo, a la extinción del vínculo, por cualquier causa, deberá abonarse una indemnización equivalente al 25% de la indemnización que le hubiere correspondido por despido incausado, la que se adicionará a las indemnizaciones que correspondan a la modalidad de extinción operada.

 

  • Viáticos, gastos y herramientas de trabajo.

 

Debe establecerse un sistema de compensación de gastos y/o dación de herramientas de trabajo (celular, vehículo, etc) suficientemente claro y legal, a fin de evitar entender a estos ingresos (en efectivo o en especie) como un salario encubierto.